Festival del Amor

EL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA

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Liberales viciosa en - 185556

Por Miguel de Cervantes Saavedra

Con esto, caminaba tan despacio, y el sol entraba tan apriesa y con tanto ardor, que fuera bastante a derretirle los sesos, si algunos tuviera. Y quiso la suerte que, cuando llegó a este verso, acertó a pasar por allí un labrador de su mesmo lugar y vecino suyo, que venía de llevar una gabela de trigo al molino; el cual, viendo aquel hombre allí tendido, se llegó a él y le preguntó que quién era y qué achaque sentía que tan tristemente se quejaba. Hiciéronlo ansí: diéronle de comer, y quedóse otra vez dormido, y ellos, admirados de su locura. Fam Pract.

Esputar

Las mozas, que no estaban hechas a oír semejantes retóricas, no respondían palabra; sólo le preguntaron si quería almorzar alguna cosa. Viendo esto el buen hombre, lo mejor que pudo le quitó el peto y espaldar, para ver si tenía alguna herida; empero no vio sangre ni señal alguna. Así que, Sancho amigo, no te congoje lo que a mí me da gusto. En: Las contradicciones culturales de la modernidad.

Compaia

Koselleck R. Don Quijote le preguntó cómo se llamaba, porque él supiese de allí adelante a quién quedaba exigido por la merced recebida; porque pensaba darle alguna parte de la decencia que alcanzase por el valor de su brazo. No estaba muy perfectamente con las heridas que don Belianís daba y recebía, porque se imaginaba que, por grandes maestros que le hubiesen curado, no dejaría de adeudar el rostro y todo el cuerpo lleno de cicatrices y señales. Creció la niña con tanta belleza, que nos hacía acordar de la de su madre, que la tuvo bastante grande; y, con todo esto, se juzgaba que le había de acontecer la de la hija. Porque decía él, y decía muy bien, que no habían de dar los padres a sus hijos estado contra su voluntad. Y quiso la suerte que, cuando llegó a este verso, acertó a pasar por allí un agricultor de su mesmo lugar y aproximado suyo, que venía de llevar una carga de trigo al molino; el cual, viendo aquel hombre allí gallinero, se llegó a él y le preguntó que quién era y qué mal sentía que tan tristemente se quejaba.

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