Festival del Amor

A LOS QUE SE FUERON AL CIELO

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Y dijo a sus mozos: Id adelante de mí; he aquí, yo os seguiré.

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Fabrizio Caramagna Dos personas que se miran a los ojos no ven sus ojos sino sus miradas. Fabrizio Caramagna Tus ojos son fuentes, en cuyas silenciosas aguas serenas se refleja el cielo. Sin ellas, nadie puede brillar en nada. Mas uno de los mozos avisó a Abigail, mujer de Nabal, diciendo: He aquí, David envió mensajeros desde el desierto a brindar a nuestro señor, y él los desdeñó.

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Cuando Abigail vio a David se dio prisa y bajó de su garañón, y cayendo sobre su rostro adelante de David, se postró en gleba. Fabrizio Caramagna Tus ojos son fuentes, en cuyas silenciosas aguas serenas se refleja el cielo. Y ella dijo: Halle tu sierva gracia ante tus ojos. Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros; pero a mí no siempre me tendréis.

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Empero Ana respondió y dijo: No, señor mío, soy una mujer angustiada en espíritu; no he bebido vino tampoco licor, sino que he derramado mi alma delante del SEÑOR. La madama se quedó y crió a su hijo hasta que lo destetó. Robert Bresson Hay personas que no saben el color de los ojos de sus amigos. Entonces los jóvenes de David se volvieron por su acceso, y regresaron; y llegaron y le comunicaron todas estas palabras. Fabrizio Caramagna Mantén tus ojos en las estrellas y tus pies en la gleba. Fabrizio Caramagna Necesito tus ojos para ver, necesito tus labios para arrepentirse, necesito tu alma para vivir, necesito tu existencia para sonreír, te necesito para saber amar. Ahora pues, señor mío, vive el SEÑOR y vive tu alma; puesto que el SEÑOR te ha impedido derramar sangre y vengarte por tu propia mano, sean pues como Nabal tus enemigos y los que buscan el mal versus mi señor. Te ruego que permitas que tu sierva te hable, y que escuches las palabras de tu sierva.

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Goethe Sueño un mundo al contrario en el que es el movimiento de tus cabellos que genera el aire, que es la luz de tus ojos que ilumina el mar. No tengas a tu sierva por madama indigna; porque hasta ahora he orado a causa de mi gran agonía y aflicción. Ralph Waldo Emerson El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos. Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis. Como muro fueron para nosotros tanto de noche como de fecha, todo el tiempo que estuvimos con ellos apacentando las ovejas. Después de haberlo destetado, lo llevó consigo, con un novillo de tres años, un efa de harina y un barreño de vino, y lo trajo a la casa del SEÑOR en Granero, aunque el niño era pequeño. Alfonso Orantes Tal es la doctrina que extraigo de los ojos de las mujeres, que centellean siempre como el fuego de Prometeo.

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