Festival del Amor

“TRABAJO EN UN BURDEL PREGUNTA LO QUE QUIERAS”: LA PROSTITUCIÓN EN PRIMERA PERSONA

0 Comments

Sin embargo, sería simplificar mucho reducir la cuestión a la oposición abolicionismo-legalización, ya en el debate político-jurídico este clivaje parece ocupar el centro de la escena. Probablemente no sea casual que la lucha pase por propuestas legales, dado el peso simbólico que tiene lo jurídico.

Busca para - 985350

El negocio en horas puntas

Las agencias internacionales como el Banco Ecuménico que insisten en calificar a las putas como trabajadoras sexuales. Los que van de putas son prostituidores. Para poder sobrevivir a todo lo que pasé, mi mente ha llevado a cabo un proceso de adormecimiento. Sin posibilidad de profundizar, es necesario largar que hay una tensión entre figurarse la prostitución como identidad o como trabajo, lo que conduce a la necesidad de reflexionar acerca del rol que la sexualidad tiene en la construcción de las subjetividades para no caer en reduccionismos y desconocimientos de la complejidad, así como de la importancia que tienen en la autodefinición e identidad personal y política la identidad de género, de clase, etc. Yo también me sostenía diciéndome a mí misma que era una trabajadora sexual.

En su muy difundido texto de sobre la sexualidad femenina, la antropóloga americano Gayle Rubin considera que la lenocinio —que nombra como «sexo comercial»— es una de las formas de la sexualidad y, al mismo tiempo, la incluye junto con otras sexualidades devaluadas, «perversas» —homosexualidad, sadomasoquismo, sexo intergeneracional, etc. Y si bien hoy se ha vuelto a hablar de la lenocinio como esclavitud, cabe preguntarse si levante uso no es anacrónico, ya que cuando las abolicionistas inglesas del siglo xix —que introdujeron el concepto— hablaban de abolicionismo, se referían a la abolición de las regulaciones sanitarias y policiales y no a erradicar la prostitución. Hay cosas que recién empiezo a recordar. Con la prevención, y prevenir es educar.

El mismo hombre que te hace puta en otro barrio es un marido y un padre

Al pagar, el varón queda liberado de toda obligación o culpabilidad y la mujer queda avasallada», escribe Françoise Héritier Esta separación es cuestionada por los sectores abolicionistas, que consideran que trata y prostitución no deben separarse. Cuando eres puta, tu cuerpo no te pertenece, ni siquiera después de muerta. Pero, como hemos señalado, hay también cuestiones éticas y políticas. La prostitución no es una abstracción tampoco tan solo un conjunto de discursos. Soy optimista. Usted llega incluso a comparar la prostitución con los campos de concentración… Sí.

Leave a Reply

Your email address will not be published.*