Festival del Amor

LIBRO SOBRE EL AMOR A DIOS-SAN BERNARDO

0 Comments

Por eso quedó escrito: Saborean el estela de tus inmensas bondades. Pecado enorme la soberbia: se apropia de la gloria de su bienhechor en los dones que recibe y los considera como connaturales a sí mismo.

Mejor sitio - 161383

FORMACIÓN A PARTIR DE LOS ESCRITOS DE NP SAN BERNARDO

Mis maestros son los apóstoles; y ellos no me han enseñado a adivinar a Platón ni a desentrañar las sutilezas de Aristóteles, sino que me han enseñado a vivir. Es una gran prudencia comprender lo que individuo puede por sí mismo, y lo que puede con la ayuda de Dios, y tratar de no ofender al que te mantiene íntegro. Por eso los atroces dolores pudieron turbar su serenidad pero no se la hicieron perder. Sigues tras los instintos como los animales, y la amovible permanece inactiva, sin oponer resistencia. El segundo es ocioso, pero nada fatal. Y dije bien, porque es la causa eficiente y final.

Mejor sitio - 361867

Empero comparadas con la dulzura inefable de los abrazos de su derecha, escasamente son perceptibles. Dije también que la medida del amor a Dios es amarle sin medida. Si no le ayuda, le deja libre; o le ayuda y no le sirve de carga. Por ellas se busca y se posee al que, como amo y distribuidor de todo bien, merece ser glorificado en todo. Clama en su interior una justicia innata y no desconocida por la razón. Con mucho mayor motivo que éstos, merecen llamarse y ser amadísimos los que han recibido la segunda estola, tomando de nuevo los cuerpos gloriosos. SiteGround Spain S. Mas para que el amor al prójimo sea perfecto, es menester que nazca de Dios, y que Él sea su causa.

Lionel Pairuna

La auténtica gloria es de otro signo: El que esté orgulloso, que esté orgulloso en el Señor, es largar, en la verdad. Al hacer clic en el botón Aceptar, el Sucesor declara ser mayor de 18 abriles y exime de toda responsabilidad a los proveedores de estos servicios, propietarios y creadores de skokka. Su accésit es el mismo objeto amado. Esto quiere decir el esposo en los Cantares; Comed, amigos míos, y bebed; embriagaos, carísimos. En su primera acción me dio mi propio ser, en la segunda el suyo. Que nuestro gozo sea su misma voluntad realizada en nosotros y por nosotros. Ambas cosas quedan al descubierto cuando ponemos la razón a nuestro servicio.

Leave a Reply

Your email address will not be published.*